martes, 30 de enero de 2018

AMADA


Dulcemente acunada con tus caricias
el tiempo se para, no tiene prisas
arrugas la seda de mis enaguas
apretando mi alma contra la tuya
y yo tiemblo de dicha
Se vuelve mágico este instante
porque hay fantasía y anhelo
de besos y risas
en esta complicidad memorable


lunes, 29 de enero de 2018

OTOÑO

Abrazados bajo los grandes álamos del camino
Tonteaban nuestras personas enamoradas.
Mientras, revoloteaban coronándonos las hojas caducas
atraídas por el otoño frío y ventoso
Cubiertos de besos mis labios
se quedaron sin letras para darte nombre
Solo mi corazón caldeado por tus abrazos
logró nombrarte en los sueños que trajo la noche.
Lo guardo en secreto para no perderlo
Temo el ir y venir del otoño envidioso que acecha
el devaneo de tus risas junto al gorjeo de los pájaros
rozando junto a ellos la delicada piel de mi cuello para sonsacármelo.



domingo, 28 de enero de 2018

ULTIMA VOLUNTAD

Anoche desperté sobresaltado, a punto de un infarto estuve cuando a los pies de mi cama vi a la muerte, me quedé mudo cuando la oí decir: “Vengo a por ti”. 

Pasado este primer momento y recuperado del susto de escuchar su voz tenebrosa e imponente me reí llegando a la carcajada, a duras penas intenté reprimirme y no lo conseguí, no puedo remediar pasar del estupor al humor lo hago desde pequeño es algo que todos me han criticado, sin embargo no es cosa que yo busque, me sale de dentro y a mi me gusta porque le quita hierro a lo desagradable y hace que me sienta más relajado. 

Mi reacción no le gustó y no lo digo por la expresión de su cara, ya sabéis que mucho hueso y ninguna chicha no expresan nada, fue más bien por como sostenía la guadaña, pareciera que los huesos de las manos fueran a saltar por los aires. 

“¿No me tienes miedo?” preguntó, le contesté que no, que aunque gozo de buena salud, la muerte es algo que entra en mis cábalas como posible, pudiendo suceder en cualquier momento y que aunque preparado lo que se dice preparado puede que no lo esté asumía esa eventualidad no sin ciertos remilgos. 

Una vez enterado de que al parecer había llegado mi final le pedí me concediera una ultima voluntad, la guadaña se le cayó a los pies por lo que deduje que no le gustó mi ruego. Se lo volví a repetir de nuevo, empleando mi voz más seductora, se ajustó bien la capucha y se agachó a recoger el preciado báculo del suelo, cuando volvió su huesuda cara hacia mi a pesar de su falta de expresión tuve un palpito, supe que sí, que me concedería lo que quisiera. 

“¿Cuál es esa ultima voluntad?” Le contesté que como soy escritor y periodista, me parecía una gran oportunidad escribir sobre la muerte de primera mano ya que esto estaba sucediéndome a mi, además podía hacerle una entrevista de paso. Una horrenda carcajada atravesó todos los huecos de su calavera y la hizo además estremecer de pies a cabeza. “¿Te burlas de mi? “En absoluto , le contesté, es más quiero que me prometas que no la destruirás, que dejarás que la publiquen. El ruido de su capa en el silencio de la noche fue como una ráfaga de viento que entrara por la ventana en plena tormenta, hasta frío me entró siendo verano de cuarenta grados a la sombra y canícula total en plena noche. 

Estaba dispuesto a hacer mi primera pregunta para la entrevista cuando la puerta de la calle se abrió de golpe y mi compañero de piso entró tambaleante, tropezó con la alfombre, trastabilló hasta llegar a la comodilla donde quiso agarrarse y no pudo, quedó suspendido en el aire sin tener donde asirse y fue a caer de espaldas contra el paragüero de cerámica con el que se dio un golpe “Mortal” en la nuca, cayó finalmente al suelo como un muñeco de trapo, brazos hacia arriba y piernas dobladas, parecía que estaba traspuesto porque no respondía a mis requerimientos por más que lo zarandeaba .La muerte quedó quieta miró hora a uno hora a otro por lo menos cien veces, sin exagerar lo digo, mi amigo se empeña en imitarme en todo, vestimenta, corte de pelo, lo que se dice todo, de ahí tanto oteo digo yo. La parca se volvió hacia mi y con voz tétrica dijo. 

“Te pido disculpas, aún no puedo concederte esa entrevista”

Lo mejor de la vida

Lo mejor de la vida es ser uno mismo y dejarse hacer lo que ama.