Descendí
al infierno
voluntariamente
unas
manos me esperaban
entre
las llamas
para
llevarme al cielo
Las
mías
Nada tiene que ver la forma en que
caminamos por la vida con nuestra verdadera esencia, andamos como si una fuerza
oculta nos empujara a correr y descubrir no se que cosas cuando en realidad un
paso ni lento ni acelerado nos ayudaría a contemplar y sentir ese hermoso paisaje
por el que transitamos sin apegarnos a
nada ni nadie y así ser libres de elegir donde pararnos y descansar siendo y
fluyendo con él.
La historia de mi vida es como la de
cualquier mortal con connotaciones dedicadas exclusivamente a mi, las que elijo
experimentar, habrá un día en que ni a eso aspire, simplemente dejaré que el
alma discurra a su aire para ser esa esencia.
Mientras ese acuerdo conmigo misma
llegue viviré cada uno de los instantes que programo en el día a día con la
pasión que quiero sentir, por absurdo que parezca, todo lo vivido me lleva
allí, al verdadero hogar, a la luz.
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